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Servicio · CRM y automatización

Los leads no se enfrían.
Se olvidan.

«Se enfrió» es lo que decimos cuando nadie llamó a tiempo. La mayoría de los contactos que pierdes no dijeron que no: se quedaron esperando en una bandeja de entrada, en un móvil o en una hoja de cálculo que nadie abrió. Montamos el sistema que se ocupa de que eso no pase.

Lo que pasa después del formulario.

Un contacto llega el martes por la tarde. Cae en un correo que alguien ve el jueves. Para entonces esa persona ya ha pedido presupuesto a otros tres y probablemente ha hablado con el primero que le contestó.

Multiplica eso por todos los contactos de un mes y ahí está el agujero. No en la campaña, que funcionó: en lo que pasó —o no pasó— después.

Y hay algo peor que perder un lead: no saber que lo perdiste. Sin un sistema donde todo quede registrado, es imposible distinguir entre «este mes ha entrado poco» y «este mes se nos ha escapado la mitad».

De formulario a cita, sin que nadie empuje.

Cuatro cosas que trabajamos a la vez. Ninguna funciona sola.

  • Todo entra en el mismo sitio

    Vengan de donde vengan —publicidad, buscadores, redes, el teléfono o tu web— todos los contactos caen en el mismo sistema. Un único lugar donde mirar, en vez de cinco bandejas y una libreta.

  • Se filtra antes de llegar a tu equipo

    No todos los contactos valen lo mismo y no todos merecen una llamada. Se clasifican por criterios que definimos contigo, para que tu equipo dedique el tiempo a quien de verdad puede comprar.

  • El seguimiento va solo

    Secuencias por correo y WhatsApp que acompañan a cada contacto según lo que hace y lo que necesita. Nadie se queda sin respuesta mientras tú estás ocupado, y nadie recibe cinco mensajes iguales.

  • Acaba en una cita, no en un archivo

    El objetivo del sistema es que aparezca una cita en la agenda de quien vende. Todo lo anterior existe para eso.

Qué te llevas.

CRM configurado a tu proceso
No una plantilla genérica, tu forma de vender.
Acceso completo para tu equipo
Desde el primer día y sin restricciones.
Conexión de todos tus canales
Publicidad, web, redes y teléfono al mismo sitio.
Criterios de cualificación
Qué es un buen lead en tu negocio, definido contigo.
Automatizaciones de seguimiento
Correo y WhatsApp, según lo que hace cada contacto.
Agenda y reserva de citas
El destino de todo el sistema.
Panel de seguimiento
Qué entra, qué se cierra y de dónde viene.
Un interlocutor
Hablas con quien hace el trabajo.

Opcional

  • Confirmación telefónica de citas, para recuperar ausencias
  • Conexión con la publicidad para saber qué campaña acabó en venta
  • Automatizaciones para clientes ya existentes: recordatorios, reseñas, recompra

El seguimiento, paso a paso

  1. Minuto 1Confirmación automática. La persona sabe que ha llegado.
  2. Minuto 2El contacto aparece en el CRM, clasificado.
  3. Día 1Primer seguimiento con la información que pidió.
  4. Día 3Recordatorio por el canal donde responde.
  5. Día 7Última llamada a la acción antes de pausar.
  6. DespuésVuelve a la secuencia larga. No se borra, se espera.
  7. Cita en agenda

Una secuencia tipo, para que se vea la forma del seguimiento. No es el caso real de ningún cliente: los momentos y los canales de cada empresa salen del diagnóstico.

Lo que no suele estar incluido.

El CRM es tuyo y lo ves desde el primer día

Tu empresa tiene su propio sistema, no una carpeta dentro del nuestro. Tu equipo entra cuando quiere, ve lo mismo que vemos nosotros y gestiona los contactos como necesite. Sin pedirnos permiso y sin esperar a un informe.

Es lo que separa tener un proveedor de depender de uno.

Sin cuota de plataforma mientras trabajes con nosotros

El sistema que montamos tiene una cuota mensual de plataforma que asumimos nosotros mientras dure la relación. Tú solo pagas los consumos —envíos de WhatsApp, correos—, que se facturan por uso desde el primer día.

Si algún día dejas de trabajar con nosotros y quieres conservar el sistema, puedes hacerlo: pasarías a asumir esa cuota. Lo decimos ahora y no el último día.

Automatizamos lo que se puede automatizar, no todo

Una secuencia mal montada es peor que no tener ninguna: molesta a quien iba a comprar. Automatizamos lo repetitivo —confirmaciones, recordatorios, seguimientos— y dejamos fuera lo que necesita a una persona. Que suele ser justo el momento de cerrar.

La IA, con alguien mirando

Usamos inteligencia artificial donde ahorra tiempo de verdad: clasificar, preparar borradores, ordenar el trabajo del día. Nunca sale nada a un cliente potencial sin que lo revise una persona. Un mensaje mal enviado cuesta más de lo que ahorra la automatización que lo mandó.

Desde 2008

Llevamos implantando sistemas de captación desde antes de que «automatización» fuera una palabra de moda.

¿Ya tienes CRM? Trabajamos con lo que hay

No venimos a tirar lo que ya funciona. Si tu sistema actual admite el tipo de automatizaciones que montamos, trabajamos sobre él y no tocas nada.

Y si no las admite, tampoco hay que cambiar de herramienta: montamos la captación y el seguimiento en el nuestro, y los contactos ya cerrados pasan al tuyo, que es donde tu equipo lleva la relación. Cada empresa tiene su historia y sus costumbres; el sistema se adapta a eso, no al revés.

Ver la trayectoria

Lo que nos preguntan antes de firmar.

«Ya tengo un CRM y no quiero cambiar.»

Ni falta que hace. Si el tuyo permite montar el tipo de seguimiento que necesitas, trabajamos ahí y no cambias de herramienta ni de costumbres.

Si no lo permite —que pasa más de lo que parece, sobre todo con los sistemas pensados para gestionar clientes y no para captarlos—, hay una vía intermedia: la captación y el seguimiento se montan en el nuestro, y los contactos que ya se han convertido en clientes pasan al tuyo. Tu equipo sigue trabajando donde siempre.

«Mi equipo no va a usarlo.»

Es la objeción más honesta de todas y la razón por la que fracasan la mayoría de estos proyectos. Un comercial que lleva años trabajando con su libreta no cambia porque alguien compre un software.

Por eso montamos el sistema alrededor de cómo vende tu equipo, y no al revés. Y por eso automatizamos lo que le quita tiempo —escribir el mismo correo por décima vez, acordarse de llamar a alguien el jueves— antes que pedirle que registre nada. Si el sistema le ahorra trabajo desde la primera semana, lo usa. Si le da trabajo, no lo usará por mucho que se lo mandes.

«¿Esto no va a parecer un robot?»

Depende de quién lo monte. Un mensaje automático que llega en el momento correcto con la información que la persona acaba de pedir no se siente como un robot: se siente como una empresa que responde rápido.

Lo que sí se nota es lo contrario: cinco correos iguales, mensajes que ignoran lo que ya te dijeron, o una secuencia que sigue mandando ofertas a alguien que ya ha comprado. Eso no es automatización, es descuido.

«¿Y si dejo de trabajar con vosotros?»

El sistema es tuyo y puedes conservarlo asumiendo la cuota de plataforma, que hasta entonces pagamos nosotros. Te lo contamos al empezar, no al terminar.

Y no hay permanencia: no te atamos a un año.

Un diagnóstico, no una reunión.

Miramos qué tienes montado, dónde se te van los leads y qué se arregla primero. Sin compromiso y sin presentación de 40 láminas.