«Ya probé Google Ads y me gasté el dinero sin resultados.»
Nos lo dicen casi todos. Y cuando miramos la cuenta, casi siempre aparece lo mismo: campañas optimizadas hacia clics baratos, anuncios genéricos y un formulario al final que nadie contestaba en menos de dos días.
El dinero no se perdió en la plataforma. Se perdió en el anuncio que no diferenciaba nada y en lo que pasaba —o no pasaba— después del clic.