Casi todas las agencias construyen siempre en lo mismo, porque es lo que tienen montado. Eso significa que el diagnóstico está hecho antes de conocer tu caso, y que si tu proyecto pide otra cosa, no te la van a proponer.
Llevamos desde 2008 desarrollando webs y hemos construido en tecnologías muy distintas según lo que pedía cada proyecto. Eso nos permite recomendarte lo que encaja y explicarte qué estás ganando y qué estás cediendo con esa decisión. A veces la recomendación es la opción más sencilla y más barata de mantener, y te lo diremos aunque facture menos.
La otra diferencia es que la web no la construimos aislada. En la misma casa llevamos el posicionamiento, la publicidad, el contenido y la automatización que van a funcionar sobre ese sitio. Eso evita el clásico: una web nueva preciosa que hay que rehacer a los tres meses porque no se pensó para recibir campañas, o una migración que se lleva por delante el tráfico que había costado años conseguir.
Nuestros clientes llevan de media unos cuatro años y medio con nosotros. En desarrollo web eso importa, porque el proveedor que construye tu sitio es el que va a coger el teléfono cuando algo deje de funcionar.